¿A quién no le ha pasado que llegue la hora del reparto de los regalitos y se le vayan los ojos, con envidia, a los niños porque a ellos les ha tocado una bolsa de dulces? Pues para evitarles situaciones frustrantes como esa a nuestros invitados adultos, nada mejor que organizar un candy bar; o lo que es lo mismo, una mesa de golosinas.

Lo ideal es que el color de las golosinas no desentonen entre sí, porque siempre es interesante, sobre todo en una boda (en un cumpleaños infantil eso importaría menos), que resalte en todo el buen gusto y la elegancia.

Otro consejo para montar la mesa es que hagas diferentes niveles, como puedes observar en la imagen de arriba, porque resulta mucho más vistoso. Ya sabes que la comida entra por los ojos, y esa no es una excepción en el caso de los dulces.

Además de las golosinas tradicionales, siempre queda muy bien colocar una bandeja de varios pisos concupcakes o galletas personalizadas. La presentación de las golosinas puede realizarse en recipientes de cristal, como copas grandes, tarros, bandejas… Te recomendamos que no tengan la boca estrecha, porque resultaría engorroso coger los dulces, y, a poder ser, hay que facilitarles la vida a nuestros golosos invitados.

No importa que la boca del recipiente sea estrecha si en ese en concreto colocas caramelos ensartadas en brochetas de madera y palillos (por ejemplo, las típicas paletas de caramelo), ya que, como sobresalen, los invitados no tendrán dificultades en asirlos.

Pero si prefieres dejar tu candy bar en manos de profesionalesEven Producciones te ofrece una serie de alternativas y recomendaciones que te pueden ser mucha utilidad.